Reseña: Memnoch el Diablo

Posted on 20 abril, 2011

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El cuento de cómo fue que me salté el cuarto libro de la saga de Lestat es una historia llena de dolor y sufrimiento… por lo que no tengo ganas de hablar de eso, al menos con esté nivel de alcohol en la sangre.

El punto es que me pasé el orden de los tomos, por lo que hoy toca reseñar el libro cinco, Múnich el Diablo.

Se nota que la vida de la autora se mete de lleno en el universo en el que transcurre su obra: Desde su etapa de depresión a causa de la muerte de su hija por la leucemia, que nos trajo las vivencias melancólicas de Louis, pasando por el nuevo amor por la vida en Lestat el Vampiro. Ahora nos introducimos en una nueva etapa de Anne Rice: su reconciliación con  la religión.

La historia se centra en Lestat, que novedad, siendo acosado por un demonio, el mismísimo diablo, que busca a toda costa de la ayuda del vampiro para derrocar a un Dios que se nos muestra frío e ignorante de la condición humana. En el proceso es sumergido en un viaje dantesco por el cielo, el infierno y el desarrollo del mundo, y de la realidad supernatural del universo desde el mismísimo big bam.

Entre otras cosas se nota como la perversión y las escenas “inapropiadas” a lo largo de la novela. A pesar de lo “simbólico” de las mismas.

Este libro, más que una novela, es un ensayo referente a la interpretación que hace la autora a la Biblia y la relación de la humanidad con Dios y el Diablo, todo mostrado por la narración en primera persona de Lestat.

La posición de Rice es poco conservadora, cambia la forma sin modificar en nada el fondo, en un intento de reconciliar la ciencia con la religión, creando un término medio. Sin embargo la forma de mostrarnos está teoría filosófica carece del impacto deseado al usar las misma fórmula: Narración decorada y en primera persona, relatos largos de la vida de personajes secundarios, que de otro modo terminarían como extras y momentos melosos y en extremo detallados.

Por supuesto, Armand se vuelve más protagonista que mismo Lestat. La mejor escena de todo el libro es la que está relacionada con su muerte.

Tengo la ligera impresión de que con el paso de los años y libros publicados la saga de chupasangres favorita de todos nosotros va perdiendo un tanto de su brillo original.

Cómo es posible que Louis, el que inició toda esta ola de colmillos y jóvenes andróginos aristócratas e imperfectos, sea dejado a un lado, además de estar ligado a sentimientos de lastima y compasión. Algo inaceptable.

Se los recomiendo si desean saber la postura religiosa de Anne Rice, pero no le da nada nuevo a la serie.

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