Soy Libre

Posted on 17 octubre, 2010

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Hola, mi gente.

De seguro se deben de estar preguntando qué fue de ese pusilanime, ponposo, megalomaníaco, egocentrico, sin el menor sentido de la realidad, pero verdaderamente encantador muchacho Guillermo… no se olviden de humilde hasta el tuetano.

Bueno, resulta que estuve encerrado, contra de mi voluntad, en cierta intitución para cuidar la integridad de las personas con alguna condición especial. En pocas palabras me atrapó el loquero, por suerte pude evitar la terapia de electroshock, como le pasó a Paulo Cohelo, y ya sabemos como terminó el pobre.

Por suerte me escapé arrastrandome por tres días en un reducido ducto de aguas negras y desechos humanos. Si alguien me hubiera dicho que la puerta estaba abierta. Esperó que comprendan que luego de eso no estaba de humor para hacer mucho.

El punto es que estoy de regreso… y si logró sacarme de encima el efecto de los antidepresivos puede que les cuente lo que de verdad pasó, en vez de esta tontería.

Firma

Guillermo Salazar

Director del Teatro de las Quimeras

 

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Posted in: Divagaciones