Las diez cosas que necesita un escritor según Guillermo Salazar

Posted on 1 julio, 2010

35


Tengo que dejar en claro una cuestión antes de decir lo que haya que decir: Soy sólo una mota de polvo en la inmensa montaña de lo que es ser un escritor real, un grano de arena en las playas de la literatura. Por lo que muy posiblemente no este en la mejor posición para discutir del tema, pero es mi opinión lo que les dejo y son las normas en las que yo he tratado de guiarme, a veces con éxito y muchas sin el, en mi intento de ser un hombre de letras.

Ya con eso aclarado vayamos al grano.

En primer lugar pienso que hay que dejar en claro la diferencia que hay, y la hay, entre el autor y el escritor… algunos se preguntaran: ¿Qué le pasa a éste loco?, ¿no qué son la misma cosa?

No, no lo son.

El autor es cualquier persona que escribe algo, cualquier cosa, lo que sea sin importar el dónde, cómo y el por qué. El autor no es otra cosa que el nombre que aparece en la portada de los libros y quien gana, las no tan jugosas debo decir, regalías por las ventas.

Por otra parte el escritor es el artista, el que crea un universo y quien lo comparte, el alfarero de historias, alguien que se sienta frente a una hoja en blanco y crea un mundo para y donde cabemos todos nosotros. En pocas palabras, traídos de la mente brillante de Oscar Wilde, “el escritor es quien usa los pensamientos y el lenguaje como instrumentos para el arte.”

Sólo existen dos cosas que unen a estos dos seres infinitamente diferentes, el autor y el escritor:

Ambos viven en el sublime universo de las letras.

Aunque no siempre es así, ambas facetas suelen residir en una sola persona, pero hay que dejarlas florecer.

Si i bien escritor puede terminar como autor, quiero creer que todo autor puede, con esfuerzo y dedicación, transmutar en un escritor.

¿Cómo pasar de autor a escritor?, ¿Cómo ser un escritor?, ¿Cuándo  saber que eres un artista?

Yo pienso que para ser un artista hay que considerarse uno, pero luego se aplican las diez coas que, Guillermo Salazar, cree indispensables para que un escritor pueda ser considerado como uno, la razón de este ensayo.

Aquí vamos…

La primera cosa que se necesita es un sentido, el saber el impacto que podría tener lo que estas haciendo. Estamos hablando del Gran Arte, la fuente infinita de todos los grandes cambios, logros y revoluciones de la historia. El pozo de la eterna sabiduría. La literatura. Escribir una novela, poema, ensayo o cuento no es poca cosa, es un gran logro, pero tampoco es poca cosa el mensaje que puede dar ese escrito.

En segundo lugar, a pesar de que posiblemente yo no siga a cabalidad este punto, hay que enfocarse en el para quién has de crear tu obra. Si es para los niños, hombres, mujeres, adolescentes, gente mayor. Trama, aventura, acción, amos… lo que quieras, pero una cosa a la vez.

Luego hay que desear expresar un mensaje. Ya sea moral, ético, de humanidad, tus vivencias, una forma de ver el mundo, algo. Porque ese mensaje es el mismo corazón de tu obra, sus cimientos, y si los cimientos son débiles no importa que hayas construido el edificio más magnifico de todos los tiempos, este ha de desplomarse.

La cuarta cosa que considero indispensable sería el ser consiente de que eres un creador de realidades, un arquitecto de vidas. Sean bellas o terribles, por lo cual se debe siempre tener en cuenta una frase de Charles Dickens: “La única diferencia entre la realidad y la fantasía es que la fantasía tiene que ser creíble.” Y en estos tiempos esa frase cobra mayor importancia que nunca, puesto que el centro de las grandes obras del siglo XXI ya no es el argumento, sino los personajes y su evolución. Podemos crear un mundo de cosas que nunca nadie hubiera soñado antes, pero debe ser un mundo que pudiera ser real, no sólo una quimera.

Lo que me lleva al siguiente punto, que es algo mucho más técnico pero que vale la pena tocarse: Los personajes, en especial el o los protagonistas, deben ser reales, auténticos, parecer y ser creíbles. Entre los muchos ganchos que hay en una obra el más importante son personajes carismáticos y que causen empatía en el lector. Muchos dicen que es bueno para empezar como escritos basarte en personas que conozcas, mas yo prefiero el método de Tolstoí, quien siempre es sus obras introducía – en primero o segundo plano – un personaje autobiográfico… aunque a mi no quede tan bien esos detalles.

Luego no toca hablar sobre la trama. Sólo puedo decirles que hay dos formas de hacer un argumento que yo considero bueno – dejar que los personajes y eventos parezcan y creen sus vivencias según vayan viniendo por si solos o se puede crear un rígido esquema de acciones y eventos antes de escribir una sola letra – de los cuales yo me decanto por la improvisación, soy muy poco paciente a la hora de estructurar guiones. Pero más importante aún es saber que lo importante no es contar la historia (ya todas las historias fueron contadas), lo importante es como contar la historia, eso es lo que hacen los buenos escritores. Convertir lo ordinario en fantástico.

La séptima cosa que considero importante es encontrar nuestro propio estilo. De nada sirve transcribir los más hermosos versos o relatos con el sello de los grandes maestros, pues tiene que ser nuestro propio corazón el que nos hable y le cante al mundo. Si te dignas a llamarte escritor, quien podría ser el faro del siglo XXI, solamente debes buscar y encontrar tu propia forma de escribir, tu voz y al hacer esto… créeme, sabrás que has hecho algo trascendental.

Recuerda que el cielo es el límite. Puedes escribir sobre lo que quieras, donde sea y cuando sea. Usando otra vez la genial genialidad de Oscar Wilde: “Un libro no es, en modo alguno, moral o inmoral. Los libros están bien o mal escritos. Eso es todo.”

Una regla fundamental es leer. No se puede escribir sin leer o leer sin escribir… pero no basta leer Harry Potter o Narnia. Debes viajar en la balsa que nos lleva a los Infiernos, conocer las aventuras de los enajenados, conocer los dilemas de los malditos y regodearnos en las dulces mieles y pensares de los amantes. Esto como noveno punto…

Y por último, pero no menos importante esta el darse cuenta que  escribir no es un acto de talento, es un acto de constancia. Todas las artes requieren esfuerzo – ¿acaso pensaron que seria tan fácil vender diez millones de copias en la semana de publicación? – y sacrificio, pero lo que nos deja el ver cuando esta terminada una obra vale una y mil veces más que lo que se pueden imaginar.

El  mundo seria otro si la Mona Lisa fuera nada más que bocetos, si el David de Miguel Ángel no fuera otra cosa que un trozo de piedra en la cantera todavía, si el Quijote nunca nos hubiera mostrado un nuevo mundo de aventuras y de historias (con el Quijote se inicia el género de la novela moderna). Lo mismo podría ocurrir si tus relatos, poemas, cantos o cuentos no son inmortalizados.

Recuerda que esta es una pasión, nuestra pasión. Olviden todo los que les he dicho hasta ahora, olvídenlo todo. Dificultades, contratiempos, miedos, déjenlo todo atrás. Nada de eso importa…

Al final de todas las cosas. La vida no se basa en si fuiste exitoso o no, en si eres rico o pobre. La vida se puede llamar vida cuando de verdad haces lo que es tu pasión y vocación, estas con quien más amas y cuando tus convicciones se imponen… todo lo demás es de relleno.

Anuncios
Posted in: Divagaciones