Episodio Tres: Las Pruebas

Posted on 7 abril, 2010

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¿Esta encendido?… ¿por donde comenzar ahora? – se pregunta un muchacha de entre trece y catorce años, de ojos miel y largo cabello oscuro, sentada frente a una pequeña cámara – los que se suponen me van entrenar para la inevitable guerra que se aproxima – agrega haciendo un ademán con los dedos – me dijeron que grabara una especie de diario sobre mis experiencias en el Nimbus, la nave insignia de la flota terrestre y academia provisoria para los más de mil portadores del gen CM 25,3.

Al parecer los adultos tienen miedo que los jóvenes entrenen y practiquen como controlar la tecnología que solo los portadores pueden usar… espero que no sea tan difícil como creo que será, pero creo que para darme a entender mejor y para no perder ningún detalle de las pocas horas en esta nave… ¿no es asombroso estar en una verdadera nave espacial?, debo de comenzar desde que salí de la bala de plata… si, he aprendido la jerga del lugar…

Cuando salí de la nave en la que fueron a buscar no puedo describir con palabras los que vi, lo más cercano que se me ocurre para explicarles es que si mezclan todas las películas de ciencia ficción sin caer en esteriotipos o repeticiones tendrían una imagen más o menos clara de lo que había en el hangar del Nimbus. Criaturas raras y naves de todas formas y tamaños recibiendo mantenimiento y demás. Puedo jurar que vi hay casi todos los alienígenas de Star Wars.

Un armatoste igualito… me sorprende todavía lo parecido que es al R2-D2 se me acerco y empezó a girar, pitar y moverse sin control… que cliché fue todo eso, hasta que alguien… y que alguien, se acercó al robotcito y tras mover varios tornillos y otras cosas que no me moleste en fijarme el robot dejo de… no encuentro otra palabra que convulvcionar.

– Siempre se descompone ese armatoste – dice el joven mecanico que lo arregló, no puedo recordar que más dijo, me quede idiotizada mirándolo… pero mejor lo dejare en que era lindo.

Luego de ir a lo que ahora es mi habitación y acomodarme como pude el coronel que resulta que se llama Marion, Coronel Marion… suena gracioso, Marion… Marion…. Perdón, ¿en qué estaba?

Ah, si…

Como iba diciendo. Luego fuimos a una especie de hospital o clínica. En poco menos de media hora chequearon más de treinta signos vitales que no nombrare por el hecho que no se cuales son ni para que sirven.

Luego me llevaron hacia un inmenso y vacío salón, un aula. Me senté en una de las dos sillas desocupadas, las únicas del lugar. A los pocos minutos una mujer joven llego y se sentó en la otra silla.

Para hacer corto el cuento me dijeron que todo es una prueba para medir mi intelecto y demás… como era de esperarse, y con la mayor de las humildades, salí como la primera de los mil otros participante, por encima de una tal G. Deurre… solo puedo decir que esa prueba se me hizo fácil, aburrida y deseando algo de… emoción en esta nave.

Hola, estoy en una nave espacial y hasta ahora lo único que he conseguido es una estúpida prueba para ver que tan loca estoy y mañana tendré que correr por todos lados… pero en la tarda podré motar una loca motocicleta antigravedad… o algo por el estilo.

Sin duda eso será lo más genial que me toque hacer… pero me asusta, ¿lo haré bien o mal?, aunque he preguntado miles de veces nadie me ha querido decir para que son estas pruebas… por suerte estos cuartos son individuales y no lo tengo que compartir con nadie. De ser para dos ya hubiera vuelto loca mi compañera, se supones que son las dos de la mañana y no he podido dormir pensando que ocurrirá después, ¿Qué seguirán a las pruebas?

El motivo por el que nos trajeron es para usar una especie de super tecnología que se supone nos hará casi invencibles a la hora de luchar contra el enemigo… ¿Cuál enemigo?

Lo mejor será que me vaya a dormir… o al menos a acostarme, seguro mañana será un día extraordinario, una parte de mí dice que esto es lo que siempre soñé, mi propia aventura… pero ahora que estoy viviendo el sueño de cualquier persona debo admitir que me asusta el porvenir. Una cosa es pensar, soñar y desear vivir cosas extraordinarias y otra es vivirlas… nos veremos otro día, para quien sea que vea esta grabación les digo que nada será como antes, tengo un presentimiento que muchas cosas cambiaran… no solo mi vida, eso solo aumenta mi miedo…

Y sin más que dice ella se estiró y apagó la cámara.

Notas: Como ya saben, debido a que se los repito en cada post, hoy he querido innovar un poquito… usando el capi de mi colaboradora Danitza Salinas hice una especie de monologo mezclado con narración en primera persona, espero que les guste y para todas las personas que pueden o se siente insultadas por mi total y completo desagrado, para no decir odio, hacia la pútrida Saga de Meyer les digo que me disculpo, esa es mi opinión y sería un insulto para con mis lectores no mostrarles cual yo soy en un 100%.

Loe veré en los comentarios y todo lo demás que suelo repetirles.

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