Grifos

Posted on 28 marzo, 2010

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En lo últimos dos artículos les hable de los dos pilares del mundo de lo sobrenatural, las dos rocas qus sostienen todo lo oscuro, los dos enemigos elementales, las dos fuerzas qeu se enfrentan desde el inicio de la civilización humana, la Guerra Nocturna: Los Vampiros y Licántropos

Pero en esta ocasión les traigo algo un poco más mitologíco y no tan… difundido por los medios o la explosión de interes causado por la Saga Crepúsculo (cosas que todavía no entiendo), esta vez les hablaré sobre el guardían de los tesoros de la humanidad y uno de los cuatro simbolos mediavales de la realeza: El Grifo

El grifo (griego γρυφος gryphos, persa شیردال‌ shirdal, ‘león-águila’) es una criatura mitológica, cuya parte superior es la de un águila gigante, con plumas doradas, afilado pico y poderosas garras. La parte inferior es la de un león, con pelaje amarillo, musculosas patas y cola. Griffon en Francia, Griffin en Inglaterra, Griffone en Italia.

El Grifo tiene las orejas y parte posterior del cuerpo del león, la cabeza y parte delantera del cuerpo de un águila. Es un animal noble, reuniendo las características del rey de los animales y del rey de las aves, reinando tanto en la tierra como en el cielo.

Procede de la Mitología Griega, donde estaba consagrado a Apolo, quien lo montaba. Se atribuye el título de guardián de la justicia. Se representa a veces a los grifos machos con las puntas en lugar de las alas. El grifo reapareció al principio del cristianismo en los bestiarios, o alegorías sobre las bestias, de San Basilio y San Ambrosio. Están presentes igualmente en forma de Gárgolas en la arquitectura gótica a final de la edad media.

El Opinicus es una criatura similar al Grifo con la diferencia que tiene las 4 patas del León.

En la Heráldica, el Grifo simboliza la Fuerza y la Vigilancia.

El diccionario del Simbolismo de Hans Biedermann dice sobre el Grifo:

“Animal fabuloso, simbólicamente significativo por su dominio de Tierra y Cielo. – debido a su cuerpo de León y cabeza y alas de Águila. Tiene antecedentes tipológicos en la antigua Asia, especialmente en el k’rub asirio, quien también es el origen del Querubín Hebreo.”

Parece tener su origen en Oriente Próximo, pues se le encuentra en las pinturas y esculturas de los antiguos babilonios, asirios y persas. Las representaciones frecuentes de criaturas tipo Grifo en el Arte Persa les hizo simbolizar a la antigua Persia a los Hebreos. También se encuentran representaciones de grifos en la pintura minoica, como en el famoso sarcófago de Hagia Triada.

Una leyenda griega relata que el dios Apolo había ido a buscar grifos y había regresado a Grecia cabalgando sobre los lomos de uno de ellos. Estaban consagrados a Apolo y vigilaban sus tesoros para protegerlos de los Arimaspos. También custodiaban las cráteras de vino de Dioniso. En Grecia el Grifo era un símbolo de fuerza vigilante; los Grifos guardaron el oro de los Hiperbóreos del lejano norte. El Grifo fue también una encarnación de Némesis, la diosa de la retribución, y giraba su rueda de la fortuna. En la Leyenda la criatura fue un símbolo de Soberbia (orgullo arrogante), porque se dice que Alejandro el Grande intentó cabalgar a lomos de Grifos hasta el borde el Cielo.

Un mito más reciente cuenta que se encargaban de velar por el oro que había en los desiertos del norte de la India. La razón de esta vigilancia podía deberse al deseo de proteger sus crías, puesto que ponían sus nidos en las montañas de las cuales se extraía el preciado metal.

Los romanos lo usaban simplemente con propósitos decorativos en frisos y en patas de mesa, altares y candelabros. El motivo del grifo se utilizó en los primeros tiempos del cristianismo en los bestiarios (o alegorías de animales) de san Basilio y san Ambrosio. Réplicas de piedra sirven con frecuencia como gárgolas en la arquitectura gótica de la baja Edad Media.

El grifo es también un emblema en la heráldica, como el unicornio, el león, el hipogrifo y otros. Al igual que éstos, aparece varias veces en escudos de familia y estandartes. Representa convencionalmente la fuerza, el valor y la vigilancia.

Al principio fue también representado como una figura satánica atrapando almas humanas, la criatura mas tarde se convirtió (a partir de Dante) en un símbolo de la naturaleza dual (divina y humana) de Jesucristo, precisamente por su dominio del cielo y tierra.

Las asociaciones solares de León y Águila favorecían esta lectura positiva. El Grifo se convierte así en el adversario de Serpientes y Basiliscos, ambos visualizados como encarnaciones de demonios satánicos. Incluso la Ascensión de Cristo se asocia con el Grifo. La criatura apareció tan frecuentemente en las artes aplicadas (tapicerías, el trabajo de plateros) como en la Heráldica.

En “The latter domain”, Boeckler (1688) ofreció la siguiente interpretación: “Los Grifos son representados con un cuerpo de león, una cabeza de águila, largas orejas, y garras de águila, para indicar que uno debe combinar inteligencia y fuerza.”

Algunos grifos se representan con orejas puntiagudas en la cabeza o plumas en la cola. De acuerdo a los mitos, es ocho veces más grande y fuerte que un león común y no es raro que se lleve a un jinete con su caballo, o a un par de bueyes, que entran en sus patas. Con sus garras se fabrican copas para beber, y con sus costillas arcos para tirar flechas.

Origen del Mito

Una hipótesis plantea que el origen real del grifo como criatura mitológica se encuentra en los numerosos restos fósiles de dinosaurios pertenecientes a la familia Ceratopsidae, que se pueden encontrar en gran número en los desiertos de Asia central, especialmente Mongolia.

Los esqueletos aplastados de estos dinosaurios, de boca en forma de pico ganchudo, amplios huesos escapulares, cola larga y patas con pezuñas de varios dedos pueden haber dado lugar a una reinterpretación de los dueños de esos esqueletos convirtiéndose en criaturas mitológicas a falta de un referente real.

Mi monstruo favorito

Como ya he hecho en entregas anteriores les daré algunos puntos y acotaciones sobre la bestia sobre la que me tocó hablar esta vez.

Para empezar debo decir que los grifos son unas de mis bestias mitológicas favoritas por mucho. Cabe destacar que los grifos son la representación misma del guardián, el centinela y el protector de los tesoros.

Para todos los que, como yo, han leído la saga de Harry Potter se preguntaran, ¿Qué relación tienen los grifos e Hipogrifos?

Es sin duda una muy buena pregunta y la historia, en mi opinión casi imposible de eludir, para resumir: Los Hipogrifos son el resultado de la relación entre un Grifo y un Caballo, esa explicación no parece muy interesante… y sería de esa forma de no ser por el que los grifos odian de forma visceral a los caballos, a tal punto que los grifos matarán a cualquiera con cual se tope.

Hecho que convierte al Hipogrifo no solo en el símbolo de los protectores de tesoros si no también el fruto de un amor verdaderamente imposible (no como en cierto libro que tuve el desagrado de leer), como el hijo Romeo y Julieta en tiempos de los griegos.

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Posted in: Bitácora Arcana